Permaneces presente… a pesar de estar ya acostumbrada a tu ausencia, se que no te complace que lo diga de esta forma… Nunca me abandonaste… aunque hubo momentos… muchos, en que así lo sentí. Te fuiste del espacio donde aun te alcanzaba, te marchaste del único tiempo que tenía para estar junto a ti. Mi universo se oscureció, desapareció entre la bruma la tonta risa que adornaba continuo mi rostro y deje de recordar los sueños cada mañana al despertar. Ojos sordos, mudos oídos y una boca ciega para no recordarte...El tiempo nos transforma, la gente aparece… y otras se van, como tú. Y sin embargo quedan… a veces esperanzas… de sentirte, de volverte a mirar, de volver a escuchar tu voz, de ser feliz.
Por ti, lo siento.